
Una vez que un piercing ya cicatrizó, cambiar la joyería inicial por piezas de oro 18K es una decisión frecuente. Pero no toda joyería de oro está pensada para esto, y elegir mal puede afectar tanto la comodidad como la salud de la piel.
Por qué el oro 18K es una buena opción
El oro de alta pureza como el 18K reduce significativamente la presencia de metales que suelen causar irritación en pieles sensibles, en comparación con aleaciones de menor calidad. No es una garantía absoluta contra cualquier reacción, pero es una de las opciones más seguras dentro de la joyería fina.
La forma del cierre importa tanto como el material: un cierre incómodo puede irritar la zona aunque el metal sea perfecto.
Factores a considerar
- Tamaño del aro o barra: debe ajustarse a la zona específica sin quedar ni muy justo ni muy suelto.
- Tipo de cierre: los cierres tipo click o bola roscada suelen ser más seguros para uso prolongado.
- Peso de la pieza: mientras más liviana, menos tensión sobre la piel.

Cuándo hacer el cambio
Cambiar la joyería antes de que el piercing esté completamente cicatrizado puede irritar la zona o retrasar el proceso. Lo recomendable es esperar el tiempo de cicatrización indicado según la zona del cuerpo, y ante cualquier duda, consultar con quien realizó el piercing antes de hacer el cambio a una pieza permanente.
Nuestros productos son oro 18K, no vendemos laminado, ni fantasía.