Empiece por la marca de pureza: 750 indica oro de 18 quilates. Esa marca es un indicio, no una prueba; para tener certeza se usan métodos como la prueba de densidad o el análisis por fluorescencia de rayos X (XRF), que realiza un joyero o un laboratorio. Pida además al vendedor el quilataje y el peso por escrito antes de pagar.
Comprobar que una joya es de oro 18K no depende de un solo truco. Hay métodos sencillos que cualquier persona puede hacer en casa y otros que requieren equipo especializado. Cada uno responde una pregunta distinta, y conocer sus límites evita dos errores: confiar en una prueba que no demuestra nada o desconfiar de una pieza legítima.
La marca de pureza: lo primero que se revisa
Muchas joyas de oro llevan grabado un número que indica la pureza en milésimas. Suele estar en el interior de un anillo, cerca del broche de una cadena o en el poste de un arete. Las equivalencias más comunes son:
- 999: oro de 24 quilates, prácticamente puro.
- 750: oro de 18 quilates, 75 % de oro.
- 585: oro de 14 quilates, 58,5 % de oro.
- 417: oro de 10 quilates.
La marca es útil, pero tiene dos límites. Un grabado se puede falsificar con facilidad, y algunas piezas legítimas no la tienen porque son muy pequeñas, porque son a la medida o porque la marca se desgastó. Por eso la marca orienta, pero no cierra la pregunta.
Pruebas en casa: qué sí indican y qué no
La prueba del imán es la más conocida. El oro no es magnético, así que si una pieza que se vende como oro macizo se pega con fuerza a un imán, hay una señal clara de alerta. Lo contrario no confirma nada: hay metales que no son oro y tampoco reaccionan al imán. Además, un broche o un resorte interno de acero puede reaccionar aunque el resto de la pieza sea de oro.
La revisión con lupa permite observar marcas y zonas de desgaste. Es una revisión inicial; para confirmar la composición, consulte a un joyero o laboratorio.
Pruebas de joyero y de laboratorio
La prueba de ácido es habitual en joyerías. Se frota la pieza sobre una piedra de toque y se aplica un ácido calibrado para cierto quilataje. La reacción indica si la pureza está por encima o por debajo de ese valor. Es rápida, pero deja una marca mínima y su lectura requiere experiencia.
La prueba de densidad compara el peso de la pieza en el aire y sumergida en agua. El oro puro tiene una densidad cercana a 19,3 g/cm³, y una aleación de 18K tiene una densidad menor que varía según los metales que la acompañan. Es una prueba no invasiva, pero pierde precisión en piezas huecas, con piedras o con partes de otros materiales, como una pulsera tejida con hilo.
El análisis por fluorescencia de rayos X, conocido como XRF, mide la composición de la superficie sin dañar la pieza. Un profesional determina si conviene combinarlo con otra prueba para verificar la composición.
Qué significa un «certificado» al comprar oro
La palabra certificado se usa para cosas muy distintas. Puede ser un documento que entrega el propio vendedor, donde declara el quilataje y el peso de la pieza, o puede ser un informe emitido por un laboratorio independiente después de analizarla. Los dos tienen valor, pero no son lo mismo. Un documento del vendedor es una declaración y un compromiso; un informe de laboratorio es una verificación hecha por un tercero.
Sea cual sea el documento, debería decir con claridad el quilataje, el peso, una descripción de la pieza, la fecha y quién lo emite. Si un documento no permite identificar la pieza, sirve de poco.
Antes de pagar: lo que conviene pedir
- El quilataje exacto, escrito como 18K o 750, no frases como «oro italiano» o «oro fino» sin número.
- El peso de la pieza en gramos y, en aretes, si es por unidad o por par.
- Qué partes son de oro y cuáles no, por ejemplo el hilo de una pulsera tejida.
- Las condiciones de la garantía: qué cubre y qué no.
- Un canal directo para resolver dudas después de la compra.
Si ya compró una pieza y tiene dudas, empiece por la marca de pureza y, si la duda persiste, llévela a un joyero o laboratorio de su confianza para una prueba con equipo.
Cómo lo resolvemos en Eternal Maison
En Eternal Maison todas las piezas son de oro de 18 quilates (ley 750), de origen nacional e italiano. Antes de cualquier pago, su asesor le confirma por WhatsApp el quilataje, el peso y el total, y le indica qué partes de la pieza son de oro cuando no lo es toda, como en las pulseras tejidas. La Maison ofrece garantía de por vida sobre la pureza del oro; no cubre desgaste, golpes ni pérdidas. Si desea verificar su pieza con un joyero o laboratorio independiente, puede hacerlo con total tranquilidad.
Preguntas frecuentes
Si mi joya no se pega al imán, ¿es de oro?
No necesariamente. La prueba del imán solo descarta piezas con metales magnéticos; muchos metales que no son oro tampoco reaccionan.
¿La prueba de ácido daña la joya?
Deja una marca mínima porque requiere frotar la pieza sobre una piedra de toque. Si prefiere un método no invasivo, pregunte por la prueba de densidad o el análisis XRF.
¿Un certificado del vendedor equivale a un análisis de laboratorio?
No. El documento del vendedor es su declaración sobre la pieza; un informe de laboratorio es una verificación independiente. Ambos deberían indicar quilataje, peso y descripción.






