Para limpiar oro de 18 quilates en casa basta con agua tibia, jabón neutro, un cepillo de cerdas suaves y un paño seco. Evite el cloro, los abrasivos y los limpiadores ultrasónicos en piezas con piedras o tejidos.
El oro de 18 quilates no se oxida en condiciones normales de uso, pero eso no lo exime de cuidado. Las cremas, el sudor, el maquillaje y el polvo forman una película que apaga el brillo, sobre todo en los rincones de una pieza. Una limpieza sencilla, hecha con regularidad, devuelve buena parte de ese brillo sin necesidad de productos especiales.
Hábitos que conviene evitar
Antes que limpiar, vale la pena prevenir. Estos hábitos aceleran el desgaste y la suciedad:
- Aplicar perfume, crema o protector solar con la joya puesta. Mejor aplicarlos primero y ponerse las joyas cuando la piel esté seca.
- Usar las joyas al limpiar con cloro u otros químicos fuertes, que pueden afectar los metales de la aleación y las piedras.
- Nadar en piscina o en el mar con joyas: el cloro y la sal no favorecen a ninguna pieza, y el agua fría puede hacer que un anillo se deslice del dedo.
- Hacer deporte o trabajos manuales con anillos, que pueden rayarse o deformarse con un golpe.
- Guardar varias piezas juntas en una misma bolsa, donde se rayan entre sí.
Paso a paso para limpiar en casa
Paso 1. Prepare un recipiente con agua tibia, no caliente, y unas gotas de jabón neutro, sin fragancias fuertes ni partículas abrasivas.
Paso 2. Deje la pieza unos minutos en remojo para que se aflojen los residuos. Si tiene piedras delicadas o partes tejidas, omita el remojo y limpie solo con el cepillo húmedo.
Paso 3. Con un cepillo de cerdas muy suaves, como un cepillo de dientes infantil, frote con cuidado las zonas con relieve, los engastes y el interior de los anillos.
Paso 4. Enjuague con agua tibia limpia. Hágalo sobre un recipiente o con el desagüe tapado para no perder piezas pequeñas.
Paso 5. Seque de inmediato con un paño suave que no suelte pelusa. Si quiere más brillo, frote suavemente con un paño de microfibra seco.
Para una pieza de uso diario, una limpieza de este tipo cada dos o tres semanas suele ser suficiente. Las piezas de ocasión pueden limpiarse después de usarlas, antes de guardarlas.
Casos que piden más cuidado
Pulseras tejidas: el tejido no debe empaparse ni frotarse con fuerza. Limpie los herrajes de oro con un paño apenas húmedo y séquelos bien. Si tiene dudas sobre el material del tejido, consulte a su asesor antes de limpiarlo.
Oro blanco: suele llevar un baño de rodio que le da su blancura. Con el uso, ese baño se desgasta y el tono cálido del oro reaparece. No es un defecto: el baño se renueva en un taller de joyería.
Piezas con piedras: algunas gemas, como la esmeralda, el ópalo o la perla, son sensibles al calor, al remojo y a los químicos. Evite los limpiadores ultrasónicos y de vapor en esas piezas.
Cómo guardarlas
Guarde cada pieza por separado, en compartimentos o bolsitas individuales. Cierre las cadenas y pulseras para que no se enreden. Un lugar seco y sin luz solar directa es suficiente; no hace falta nada más elaborado.
Si viaja, lleve sus joyas en un estuche con divisiones o en bolsitas separadas, nunca sueltas en el neceser junto a cremas y frascos. Y en un hotel, guárdelas siempre en el mismo lugar: muchas pérdidas ocurren al olvidar una pieza en el lavamanos o en la mesa de noche.
Cuándo acudir a un joyero
Si nota una piedra floja, un cierre que se abre con facilidad, un aro deformado o un desgaste que la limpieza no resuelve, llévela a revisión antes de seguir usándola. Un pulido profesional también puede retirar rayones superficiales, aunque cada pulido elimina una pequeña cantidad de metal, por lo que no conviene hacerlo con demasiada frecuencia.
Cómo lo resolvemos en Eternal Maison
Todas las piezas de Eternal Maison son de oro de 18 quilates (ley 750), y la garantía de por vida cubre la pureza del oro; el desgaste del uso, los golpes y las pérdidas no están incluidos. Por eso estos cuidados marcan la diferencia en cómo se ve su joya con los años. Si tiene una duda sobre una pieza concreta, como una pulsera tejida o un anillo de oro blanco, escriba a su asesor por WhatsApp al +57 302 849 5877 o a contact@eternalmaison.com y le orientamos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar pasta de dientes o bicarbonato para limpiar oro?
No es recomendable. Son abrasivos y pueden rayar la superficie del oro y algunas piedras.
¿Cada cuánto debo limpiar mis joyas de oro?
Una limpieza suave cada dos o tres semanas suele bastar para las piezas de uso diario.
¿Por qué mi anillo de oro blanco se ve amarillento?
Probablemente se ha desgastado el baño de rodio. Se renueva en un taller de joyería y la pieza recupera su tono blanco.






